Un recorrido por mi historia y el camino que me ha llevado a acompañar a madres y niños en sus procesos de transformación.
Hola, soy Onintza.
Y si hay algo que ha marcado profundamente mi vida, ha sido la maternidad.
Soy madre de tres chavales, y a lo largo de estos 22 años he vivido una experiencia tan transformadora como desafiante.
Mi maternidad ha sido, sin duda, una de mis mayores fuentes de amor y satisfacción… pero también el camino donde más he tenido que crecer, cuestionarme y transformarme.
Desde el principio sentí con claridad que quería criar a mis hijos desde un respeto absoluto. Deseaba desde lo más profundo de mi corazón criar niños libres, auténticos y conectados consigo mismos.
Pero pronto me encontré con dificultades que no conocía y comprendí que solo el deseo no era suficiente.
Criar de una forma consciente implicaba mucho más que buenas intenciones.
Implicaba aprender a comunicarme de otra manera, revisar mis propias heridas y sanarlas, sostener el conflicto sin recurrir al grito, poner límites con respeto, acompañarles en sus procesos de enfermedad y, sobre todo, transformarme profundamente a mí misma.
Porque no se trataba solo de educar a mis hijos.
Se trataba de cambiar la forma en la que me relacionaba con ellos, con mi pareja… y conmigo misma.
Y en ese proceso también entendí algo que lo cambió todo:
Aunque en muchos momentos no fui capaz de hacerlo como me habría gustado, siempre estamos a tiempo de reparar.
A lo largo de estos últimos 22 años, me he formado en profundidad en todo aquello que sentía que podía ayudarme a construir la familia que deseaba para mí y para los míos.
Desde Másters y Certificaciones en crianza respetuosa y desarrollo infantil, pasando por métodos probados que realmente funcionan para crear familias más equilibradas, hasta diferentes enfoques de terapias naturales y energéticas que permiten ir más allá de lo visible y sanar la salud desde la raíz.
Hace aproximadamente 10 años sentí que todo ese conocimiento y, sobre todo, toda mi recorrido personal, no podían quedarse solo en mi historia. Y decidí ponerlo al servicio de otras madres y niños que, como nosotros en su momento, necesitaban ayuda para transformar sus vidas.
Desde entonces, he acompañado a muchísimas madres a dejar atrás los gritos, los castigos y la sensación de no saber cómo hacerlo mejor. A aprender a relacionarse con sus hijos desde el respeto, la empatía y la comprensión real de sus necesidades.
Madres que han descubierto cómo funcionan los procesos de desarrollo de sus hijos, que han recuperado la confianza en sí mismas y que han podido ver el enorme potencial que tienen en la vida de sus hijos.
Pero este camino no es solo de las madres.
Niños y niñas con diferentes dificultades en su desarrollo, desde trastornos de la comunicación (como retrasos en el lenguaje o dificultades para expresarse), hasta trastornos del aprendizaje como la dislexia, la disgrafía o la discalculia.
También niños con trastornos del neurodesarrollo como el TDAH o el TEA, con dificultades en la regulación emocional, la atención o la interacción social; niños con dificultades en su coordinación o en su desarrollo motor; e incluso niños que necesitan más apoyo en su desarrollo cognitivo o en su autonomía.
A todos ellos les he acompañado ayudándoles a desarrollar sus capacidades, mejorar su regulación emocional y avanzar hacia una vida más saludable y equilibrada.
Niños, niñas, madres y padres que estaban sufriendo… y que necesitaban comprender lo que había detrás de esas dificultades, sanar lo que estaba bloqueando su bienestar y ayudar a sus hijos a desarrollar las capacidades y el potencial que, aunque a veces no se ve, siempre está presente.
Por eso ofrezco un enfoque integral, que no solo te ayuda a comprender y transformar lo que estás viviendo, sino que también cuida tu bienestar físico y el de tus hijos, alejándonos de soluciones rápidas que solo aportan alivio momentáneo.
Aquí encontrarás un espacio cercano, respetuoso y profundamente personalizado.
Un lugar donde tanto tú como tus hijos podéis alcanzar un mayor equilibrio mental, emocional y físico, y empezar a vivir una vida más plena, armoniosa y feliz.
Estoy aquí para acompañarte en cada paso de este camino hacia el bienestar de tu familia.
Gracias por formar parte de este espacio.
Con mucho amor,
Onintza.